Iglesias Cristianas de Dios

 

[106b]

 

 

 

La Ofrenda de la Gavilla Mecida [106b]  

 

(Edición 2.1 19950416-20000423)

 

 

La importancia de la Ofrenda de la Gavilla Mecida en el contexto del advenimiento y el retorno del Mesías en el domingo en la tarde después de la resurrección es explicada. La secuencia de las ofrendas y el concepto de los primeros frutos son explicados. El significado de las ofrendas del Antiguo Testamento que nos muestran lo que Cristo estaba logrando a través de su ascensión y retorno en esa tarde es aquí explicado.

 

 

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La Ofrenda de la Gavilla Mecida [106b]

 

 


Es necesario guardar la Ofrenda de la Gavilla Mecida para entender la implicación entera del sacrificio de Cristo, y el poder que le fue dado al termino de su resurrección de entre los muertos. La Ofrenda de la Gavilla Mecida es un requerimiento antiguo de Israel dentro de la Torá. La ordenanza se encuentra en Levíticos 23:9-14 y también en Éxodo 29:24-25 y otros textos. Es pobremente entendida por estudiosos e ignorada por muchos (por ejemplo, está ausente como una categoría en el índice de Schurer en The History of the Jewish People in the Age of Jesus Christ (La Historia del Pueblo Judío en el Tiempo de Jesús Cristo). Es una ordenanza obligatoria asociada con la fiesta de la Pascua y ella controla la cuenta para el Pentecostés y el consumo de las nuevas cosechas (Lev. 23:9-14). Para ponerla en su perspectiva moderna, deberíamos considerar el significado del momento de la muerte de Cristo.

 

La señal de Jonás tuvo que ser completada en todas sus fases. La única señal que se dio del ministerio de Cristo fue la señal de Jonás. Cristo dijo que la función de tres días y tres noches en la barriga de la ballena o gran pez de Jonás era igual que su ministerio, y él estaría tres días y tres noches en la barriga de la tierra (como el gran pez). Ésa era la única señal dada de su ministerio. La señal de Jonás es mucho más que tres días y tres noches en la barriga del pez. La señal de Jonás se relacionó con el ministerio de Nínive, donde había tres días de predicación (o ligeramente menos de tres días) a Nínive, y 40 días para arrepentimiento. Nínive se arrepintió. A Judá se le dio aproximadamente tres años bajo Juan el Bautista y el Mesías, y 40 años para arrepentirse. Nínive se arrepintió pero Judá no se arrepintió.

 

Todos los del Templo y todas las cosas asociadas con él fueron llevados. El ministerio de Jesús Cristo tenía que ocurrir en tiempo y secuencias y ellos ocurrieron de hecho. Esto estaba adelante del inicio del ministerio de Juan el Bautista, en el decimoquinto año de Tiberius (Tiberio) que parece ser octubre del 27 EC (Era Corriente). El año comienza en el calendario civil por el mes de octubre en el Este (vea el comentario en el artículo El Momento de la Crucifixión y de la Resurrección [159]). Ése es el tiempo más temprano posible en que puede colocarse el inicio del ministerio de Juan el Bautista (vea el artículo La Lectura de la Ley con Esdras y Nehemías [250]). Él comenzó a bautizar en Israel, llamando a la nación al arrepentimiento. Cristo fue bautizado, lo más temprano, en algún día de febrero del año 28 EC, aproximadamente 50 días antes de la Pascua por cálculos de los evangelios. Después de la Pascua del 28 EC, Juan muestra que Cristo y sus discípulos estaban bautizando lejos de Jerusalén, y Juan y sus discípulos también estaban bautizando en Enón cerca de Salim (Juan 3:23). Nosotros sabemos que Cristo no comenzó su ministerio hasta que Juan el Bautista fue encarcelado (Mateo 4:17). Por consiguiente, Cristo comenzó su ministerio algún día después de la Pascua del 28 EC, lo más temprano.

 

Los Evangelios Sinópticos no están claros en la duración del ministerio de Cristo, pero Juan está más claro y menciona tres Pascuas. Para una crucifixión en el año 31 EC, nosotros sabemos que tenían que haber sido cuatro Pascuas, sobre los años 28, 29, 30 y 31 EC. La mención del Sábado doble en Lucas 6:1 se toma para ser otra Pascua que puede o no puede ser así (vea el artículo El Momento de la Crucifixión y de la Resurrección [159]). Según Juan que menciona sólo tres Pascuas, la crucifixión habría sido en el año 30 EC dado el número de Pascuas y la duración de su ministerio. Su ministerio no podría comenzar antes que la subsecuente Pascua del año 28 EC, dado el tiempo del ministerio de Juan el Bautista, comenzando en el decimoquinto año de Tiberius. No podría ser más temprano que octubre del año 27 EC. La importancia del comienzo del ministerio de Juan el Bautista en octubre del año 27 EC en el decimoquinto año de Tiberius fue que era un año de Jubileo, y la trompeta del Jubileo ocurrió en octubre del año 27 EC. Ese Jubileo era el sonar de la redención de Israel a través del Mesías.

 

El Mesías, como en el ejemplo del Antiguo Testamento de la restauración de Josias, comenzó a predicar para la restauración de Israel después del soplar de la trompeta del Jubileo. La reforma de Josias ocurrió en el primer año, el año de retorno, después del Jubileo.

 

La suposición que Cristo fue bautizado alrededor de febrero, estriba en una reconstitución de algunos 50 días desde la Pascua, basado en los textos. Cristo pudo haber sido bautizado un poco más temprano que eso, y puede ser que, si el cálculo es de acuerdo al Misnah (o sea mediante el anterior cálculo judío antes del Misnah en el tiempo de Cristo), el año de los Reyes habría sido contado desde el 1er de Nisan. Así es que el decimoquinto año de Tiberius, según los judíos, habría tomado parte del 1er de Nisan. Eso permite a Juan el Bautista haber comenzado su ministerio desde un poco más temprano que eso y quizá a Cristo haber declarado el jubileo en octubre, en el soplo de la Expiación.

 

La misma secuencia ocurre con Cristo, y subsecuentemente en el segundo Jubileo de la serie final. El ministerio de Cristo fue menos de tres años, culminando en la Pascua del año 30 EC (o 31 EC según algunos cálculos erróneos) que cayó en un miércoles. La Pascua bíblica del 14 de Nisan cae en un miércoles en el 30 EC, para que pudieran guardarse los tres días y tres noches totalmente, y Cristo estaría tres días y tres noches en la barriga de la tumba. Él subió de la tumba el sábado por la tarde al ocaso, y él permaneció toda la noche cerca de la tumba esperando por este próximo evento más significativo.

 

La Ofrenda de la Gavilla Mecida parece haber sido elevada a las 09h00 del domingo dentro de la fiesta de la Pascua. La Ofrenda de la Gavilla general era traída por el adorador y se hizo en conjunción con el sacerdote (Éxodo 29:24-25). Sabemos que los samaritanos y los saduceos observaban una Ofrenda Mecida y un Pentecostés dominical. Ése es un factor importante en la historia. Los judíos no observan la Ofrenda Mecida porque observan Pentecostés el 6 de Sivan, lo cual se origina en  las tradiciones de los Fariseos en el Judaísmo rabínical, después de la destrucción del Templo. Sabemos que los samaritanos observan el 14 y 15 y el concepto de la Ofrenda Mecida y cuentan el omer a partir del domingo dentro de la fiesta. Por lo tanto, durante el período completo hasta el final de la estructura del Templo, e incluyendo a los samaritanos, Pentecostés siempre se observó en un domingo. La iglesia primitiva observó Pentecostés en un domingo. Sólo los judíos observaron un 6 de Sivan y sólo después de que el Templo fuera destruido.

 

El Judaísmo moderno no hace esto ahora. El Pentecostés se contaba entonces desde este día. Esta (la Saducea) posición se mantuvo hasta la destrucción del Templo en el año 70 EC (vea F. F. Bruce, art. Calendar, The Illustrated Bible Dictionary (Calendario, El Diccionario de la Biblia Ilustrada), ed. por J D Douglas y N Hillyer, IVP, 1980, Vol. 1, pág. 225). Después de la dispersión, la posición de los Fariseos se volvió la práctica aceptada y el conflicto es nombrado en el Mishnah (Hageo 2:4). Después de la dispersión, la Gavilla Mecida fue entendida para ser agitada en el primer Día Santo de los Panes sin Levadura, y el Pentecostés fue determinado para caer entonces en una fecha fija, a saber, el 6 de Sivan. Esta práctica no se siguió durante los días del sacerdocio del Templo hacia el año 70 EC y, así, en el tiempo de Cristo.

 

Es quizás importante que nosotros notemos que la palabra Shibboleth en hebreo significa arroyo fluido o torrente (ref. Isaías 27:12; Salmo 69:2,15) y también espigas de grano (Génesis 41:5-7,22-24,26; Rut 2:2; Job 24:24; Isaías 17:5) o manojo de ramitas (Zacarías 4:12). Los Gileaditas probablemente pronunciaban Thibboleth (o quizás con un sonido del sh gutural) (vea ISBE, art. Shibboleth, Vol. 4, pág. 478). Cristo era el arroyo fluido o torrente y el primero de la cosecha de grano. La palabra en Levítico 23 es, sin embargo, basada en omer que significa un montón pequeño (de grano cortado).

 

Nosotros conseguiremos el momento de la Ofrenda de la Gavilla Mecida de Levítico 23.

 

Levítico 23:9-14 9 Y habló Jehová a Moisés, diciendo: 10 Habla a los hijos de Israel y diles: Cuando hayáis entrado en la tierra que yo os doy, y seguéis su mies, traeréis al sacerdote una gavilla por primicia de los primeros frutos de vuestra siega. 11 Y el sacerdote mecerá la gavilla delante de Jehová, para que seáis aceptos; el día siguiente del día de reposo la mecerá. 12 Y el día que ofrezcáis la gavilla, ofreceréis un cordero de un año, sin defecto, en holocausto a Jehová. 13 Su ofrenda será dos décimas de efa de flor de harina amasada con aceite, ofrenda encendida a Jehová en olor gratísimo; y su libación será de vino, la cuarta parte de un hin. 14 No comeréis pan, ni grano tostado, ni espiga fresca, hasta este mismo día, hasta que hayáis ofrecido la ofrenda de vuestro Dios; estatuto perpetuo es por vuestras edades en dondequiera que habitéis. (RV)

 

Ése es un punto importante. Es adelante de esta ofrenda que la nueva cosecha se come en forma de pan y como grano en la Fiesta de los Panes sin Levadura. Después de la ofrenda en la mañana (pensamos que fue a las 09h00) en el domingo de la Ofrenda de la Gavilla Mecida, puede comerse pan, o grano seco (es decir asado) o las espigas verdes de maíz hechas de la nueva cosecha. En otras palabras, desde la Pascua, el pan sin levadura se come con la Pascua. Podría asumirse que no hay ningún pan, incluso el pan sin levadura, comido desde el 15 de Nisan según este texto. La comprensión rabínica es que era pan del nuevo cultivo (Abraham ibn Ezra Soncino). Esta explicación es satisfactoria porque el maná cesó después de la Pascua en Canaán, cuando el producto de la nueva tierra fue comido (Josué 5:12).

 

Está claro que es el grano viejo él que se comió en el día siguiente después de la Pascua en la nueva tierra de Canaán (Josué 5:11). Así la distinción del nuevo y viejo grano hecha por ibn Ezra es la correcta. Los nuevos granos y productos no pueden comerse hasta después de la Ofrenda de la Gavilla Mecida después del Sábado. La Ofrenda de la Gavilla Mecida se hace después del Sábado semanal (o Shabbat) y no el Shabbatown del Día Santo. El método de contar semanas por siete "Sábados" semanales inequívocos, lo hace imposible que la ofrenda y, por consiguiente, la Fiesta de Pentecostés, de ser en cualquier otro día aparte del primer día de la semana, o domingo, ambos en la Pascua y en el Pentecostés.

 

Esta Ofrenda de la Gavilla Mecida es el primero de los primeros frutos acompañado por ofrendas, literalmente una comida ofrecida de pan y vino. El cordero, por supuesto, era Cristo.

 

La ofrenda del cordero y el ondeo de los primeros frutos simbolizaron a Cristo como un primer fruto ascendiendo en el cielo a su Padre. Compare el pasaje acerca de María Magdalena. En Juan 20:1,14-18, nosotros encontramos que Cristo había esperado esa noche. Él fue resucitado y estuvo esperando ascender al Padre, lo cual sucedió en la mañana del domingo. La resurrección no tuvo lugar en absoluto el domingo por la mañana. Tuvo lugar en la noche del sábado, y Cristo esperó hasta el domingo por la mañana en disposición de ascender en el cielo.

 

Juan 20:11 El primer día de la semana, María Magdalena fue de mañana, siendo aún oscuro, al sepulcro; y vio quitada la piedra del sepulcro. (RV)

 

Así en las primeras horas de la mañana, mientras era oscuro, que es antes de la primera luz del domingo por la mañana, María Magdalena vino a la tumba y encontró a Cristo resucitado. El mismo concepto se encuentra en Lucas.

 

Lucas 24:1 El primer día de la semana, muy de mañana, vinieron al sepulcro, trayendo las especias aromáticas que habían preparado, y algunas otras mujeres con ellas. (RV)

 

El término aquí es el alba más profunda (orthros bathus). El primer día de la semana es él del ocaso del sábado al ocaso del domingo. Marcos 16:2 muestra que era justo en la salida del sol. Jesús ya había subido. Por consiguiente, su resurrección tuvo lugar en la tarde del sábado, dado el horario y restricciones alrededor de la fecha de la Pascua en el 30 EC.

 

Juan 20:15-17 15 Jesús le dijo: Mujer, ¿por qué lloras? ¿A quién buscas? Ella, pensando que era el hortelano, le dijo: Señor, si tú lo has llevado, dime dónde lo has puesto, y yo lo llevaré. 16 Jesús le dijo: ¡María! Volviéndose ella, le dijo: ¡Raboni! (que quiere decir, Maestro). 17 Jesús le dijo: No me toques, porque aún no he subido a mi Padre; mas ve a mis hermanos, y diles: Subo a mi Padre y a vuestro Padre, a mi Dios y a vuestro Dios. " (RV)

 

El concepto aquí es que él estaba esperando ascender. Él no podría ser contaminado por ninguno de carne que le tocara. Él estaba esperando ordenadamente para cumplir este sacrificio. Él iba a ser mecido o elevado como el primer fruto, para que él pudiera tener lugar entonces en el cielo como nuestro sumo sacerdote. Nosotros sabemos según Hebreos que para hacer eso, él tenía que tomar un sacrificio de sangre para entrar al Santo de los Santos. El sacrificio de sangre era él mismo, y fue enviado aquí para ese propósito.

 

El simbolismo simplemente era que Dios quiso a un líder de Su pueblo que estaba dispuesto a sacrificarse para el beneficio de su propio pueblo. Satanás no tuvo voluntad de hacer eso. Satanás tenía un enfoque diferente y una mentalidad diferente que no eran de la manera de Dios. El enfoque de Satanás era bastante simple, yo primero; todos los demás segundos. Dios quiso mostrarnos por el ejemplo que el sacrificio de sí, poniendo su propia vida por la vida de nuestro hermano, era el ejemplo para todos nosotros. El primero de nosotros, el líder de nosotros, tuvo que mostrarnos lo que se requirió. No es ningún accidente que cada uno de los discípulos, excepto Juan, fueron muertos por martirio. No era un accidente. Ellos demostraron, de la misma manera que su Maestro mostró, su amor para todos los hermanos intentando superar el adversario y las fuerzas de este mundo, y mostrando a todos nosotros el tipo de ejemplo que deberíamos ser para el mundo. Ése era un ejemplo poderoso.

 

El poder real de esto es saber que Dios tiene un plan que incorpora a toda la creación física. No es solamente el mundo espiritual con él que está tratando. Es el mundo físico, y el mundo espiritual que se rebelaron sobre el plan de la creación e hicieron varios errores y varios problemas dentro de la creación que requirió el sacrificio de Cristo y una guerra. El concepto entero de la Ofrenda Mecida se ata a los sacrificios. Cristo también cumplió en este sacrificio varios otros sacrificios, todos los cuales se atan con las Ofrendas Mecidas (ver el artículo Tengo Sed [102]).

 

Nosotros miraremos algunos de los sacrificios y miraremos algunos de los simbolismos. Es demasiado detallado tratar del concepto entero de las ofrendas de los sacrificios en este artículo. La Lectura de la serie sobre la Ley muestra la explicación de los sacrificios y cómo fueron reemplazados. Una explicación breve de algunos de los sacrificios será considerada aquí.

 

Como nosotros hemos visto, Cristo tuvo que ser resucitado antes de la mañana del primer día de la semana que sigue al Sábado semanal porque él era la Ofrenda de la Gavilla Mecida, que era el primer fruto de todas las cosechas, según Éxodo 29:24-27.

 

Éxodo 29:24-27 24 y lo pondrás todo en las manos de Aarón, y en las manos de sus hijos; y lo mecerás como ofrenda mecida delante de Jehová. 25 Después lo tomarás de sus manos y lo harás arder en el altar, sobre el holocausto, por olor grato delante de Jehová. Es ofrenda encendida a Jehová. 26 Y tomarás el pecho del carnero de las consagraciones, que es de Aarón, y lo mecerás por ofrenda mecida delante de Jehová, y será porción tuya. 27 Y apartarás el pecho de la ofrenda mecida, y la espaldilla de la ofrenda elevada, lo que fue mecido y lo que fue elevado del carnero de las consagraciones de Aarón y de sus hijos. (RV)

 

La ofrenda aquí es para la consagración del sacerdocio Aarónico. Cristo estaba consagrando un nuevo sacerdocio: él del orden de Melquisedec. Éxodo 29:29-30 muestras que la primera de las Ofrendas Elevadas era para consagrar el sacerdocio dentro de los Hijos de Israel por las Ofrendas para la Paz. La consagración era del vestido del sacerdocio, según Éxodo 29:29-30, para que ellos pudieran ministrar dentro del Lugar Santo. Así Cristo santificó los vestidos de los elegidos por la Ofrenda Mecida para que ellos pudieran consagrarse como sacerdotes y pudieran vestirse para entrar en el santuario. La ropa del sacerdocio del fin y los elegidos se mencionan en Ezequiel 44:17; Zacarías 3:5; Mateo 22:11-12; Apocalipsis 3:4,18; 6:11; 7:9,13; 16:15.

 

Levítico 7, desde el verso 1, trata con el sacrificio de la Ofrenda por la Culpa. La Ofrenda por la Culpa es una ofrenda para el sacerdocio.

 

Levítico 7:5-7 5 Y el sacerdote lo hará arder sobre el altar, ofrenda encendida a Jehová; es expiación de la culpa. 6 Todo varón de entre los sacerdotes la comerá; será comida en lugar santo; es cosa muy santa. 7 Como el sacrificio por el pecado, así es el sacrificio por la culpa; una misma ley tendrán; será del sacerdote que hiciere la expiación con ella. (RV)

 

Esta Ofrenda por la Culpa también se cumplió en Cristo, así que cada varón, cada uno del sacerdocio, la tribu entera de Leví, cada sacerdote, sería consagrado al Señor. Cristo consagró cada uno de los elegidos, cada persona elegida y traída en la fe, como un sacerdote. Los varones de Israel eran todos consagrados como sacerdotes para el sacrificio de la Pascua que era general. Había sólo un cordero de la Pascua presentado ante el sumo sacerdote en Jerusalén. La santificación del cuerpo general de la nación, como sacerdotes, prefigura la extensión del sacerdocio a los elegidos en la Iglesia desde el sacrificio de la Pascua y el establecimiento de la Iglesia en Pentecostés determinado por la Gavilla Mecida. Los sacrificios y ofrendas son así tipos.

 

El sacrificio diario no era un sacrificio del sacerdocio específicamente. Las divisiones en el sacerdocio también eran divisiones en las tribus, a fin de que la nación estuviese dividida por turnos y enviase a sus representantes a Jerusalén para el sacrificio. Mientras su división estaba de servicio, había oraciones y oblaciones ofrecidas en las divisiones y áreas, de modo que todo el sistema sacrificatorio de una parte de Israel, fuese continuamente responsable y estuviese organizado para la oración y el sacrificio. Toda persona en Israel era responsable de la operación de las divisiones del sacerdocio. Esto refleja las responsabilidades de las tribus, y más tarde las responsabilidades de las iglesias. Por lo tanto el sacerdocio no funcionaba como una entidad separada de la nación. Ésa es la razón por la cuál la Iglesia de Dios no puede estar divorciada de la nación.

 

Nosotros fuimos consagrados por Cristo como una Ofrenda por la Culpa por su muerte. Los conceptos también siguen a la Ofrenda por la Paz, según el versículo 11, hasta los versículos 20 y 25, por las Ofrendas del Pecho y Mecidas. Cristo también cumplió las Ofrendas por la Paz para que nosotros fuéramos llevados a paz y también para que él realizara la profecía en Isaías, como Príncipe de la Paz. Él llegó a ser la Ofrenda por la Paz. Él se ofreció para la paz, y anuló el sacrificio de la Ofrenda por la Paz. Cuando decimos que Cristo cumplió todos los sacrificios, él no sólo los cumple por su existencia. Su sacrificio cumplió un aspecto de los sacrificios que serían reflejados en su vida.

 

Los sacrificios mismos son un asunto que están cubiertos en la serie sobre la Ley (vea los artículos La Ley de Dios [L1] y los números [252-263]). Para mostrar lo que cumplió Cristo realmente por su muerte, nosotros debemos examinar cada disposición legislativa. Ese asunto necesita ser expuesto. Entender los sacrificios es entender qué aspecto de la naturaleza de Cristo cumplió cada uno de los elementos, y se nos reconcilió con Dios. En esos sacrificios, fuimos reconciliados con Dios.

 

Levítico 7:29-31 29 Habla a los hijos de Israel y diles: El que ofreciere sacrificio de paz a Jehová, traerá su ofrenda del sacrificio de paz ante Jehová. 30 Sus manos traerán las ofrendas que se han de quemar ante Jehová; traerá la grosura con el pecho; el pecho para que sea mecido como sacrificio mecido delante de Jehová. 31 Y la grosura la hará arder el sacerdote en el altar, mas el pecho será de Aarón y de sus hijos.. (RV)

 

El concepto de la consagración del sacerdocio por medio de las ofrendas de los Hijos de Israel, como antes notado de Éxodo 29, es continuado. La consagración y el alimento del sacerdocio son realizados por las ofrendas entregadas como Ofrendas por la Paz y, por lo tanto, simbolizando al Mesías.

 

Levítico 7:32-34 32 Y daréis al sacerdote para ser elevada en ofrenda, la espaldilla derecha de vuestros sacrificios de paz. 33 El que de los hijos de Aarón ofreciere la sangre de los sacrificios de paz, y la grosura, recibirá la espaldilla derecha como porción suya. 34 Porque he tomado de los sacrificios de paz de los hijos de Israel el pecho que se mece y la espaldilla elevada en ofrenda, y lo he dado a Aarón el sacerdote y a sus hijos, como estatuto perpetuo para los hijos de Israel. (RV)

 

Se tuvo por entendido que el Mesías fuese el Mesías de Aarón cuando él vino la primera vez. Él era el sacerdote Mesías. Los Pergaminos del Mar Muerto confirman que la vista del Mesías fue que él debió ser de dos advenimientos (vea G. Vermes en los Pergaminos del Mar Muerto en inglés, en la Regla VII de Damasco y el fragmento de la Cueva IV). El Mesías reconcilió a todos por estos sacrificios y nos reconcilió como un sacerdocio. Él nos consagró como un sacerdocio por estas ofrendas. Este texto confirma él de Éxodo 29.

 

Levítico 8:27-29 27 Y lo puso todo en las manos de Aarón, y en las manos de sus hijos, e hizo mecerlo como ofrenda mecida delante de Jehová. 28 Después tomó aquellas cosas Moisés de las manos de ellos, y las hizo arder en el altar sobre el holocausto; eran las consagraciones en olor grato, ofrenda encendida a Jehová. 29 Y tomó Moisés el pecho, y lo meció, ofrenda mecida delante de Jehová; del carnero de las consagraciones aquella fue la parte de Moisés, como Jehová lo había mandado a Moisés. (RV)

 

Nosotros hablamos de la secuencia de las ofrendas. Éste es otro aspecto de la Ofrenda Mecida que consagra el sacerdocio y los profetas.

 

Levítico 9:21 Pero los pechos, con la espaldilla derecha, los meció Aarón como ofrenda mecida delante de Jehová, como Jehová lo había mandado a Moisés. (RV)

 

Esto muestra la continuación de este concepto de reconciliación del sacerdocio.

 

Levítico 10:14-15 14 Comeréis asimismo en lugar limpio, tú y tus hijos y tus hijas contigo, el pecho mecido y la espaldilla elevada, porque por derecho son tuyos y de tus hijos, dados de los sacrificios de paz de los hijos de Israel. 15 Con las ofrendas de las grosuras que se han de quemar, traerán la espaldilla que se ha de elevar y el pecho que será mecido como ofrenda mecida delante de Jehová; y será por derecho perpetuo tuyo y de tus hijos, como Jehová lo ha mandado. (RV)

 

Fuera de este concepto de la Ofrenda Mecida, al sacerdocio se le dio por derecho una porción en la Ofrenda Mecida. Esa porción se extiende ahora a los elegidos, y muestra una reconciliación de nosotros con Cristo, como parte de la Ofrenda Mecida.

 

Levítico 14:12-20 12 y tomará el sacerdote un cordero y lo ofrecerá por la culpa, con el log de aceite, y lo mecerá como ofrenda mecida delante de Jehová. 13 Y degollará el cordero en el lugar donde se degüella el sacrificio por el pecado y el holocausto, en el lugar del santuario; porque como la víctima por el pecado, así también la víctima por la culpa es del sacerdote; es cosa muy sagrada. 14 Y el sacerdote tomará de la sangre de la víctima por la culpa, y la pondrá el sacerdote sobre el lóbulo de la oreja derecha del que se purifica, sobre el pulgar de su mano derecha y sobre el pulgar de su pie derecho. 15 Asimismo el sacerdote tomará del log de aceite, y lo echará sobre la palma de su mano izquierda, 16 y mojará su dedo derecho en el aceite que tiene en su mano izquierda, y esparcirá del aceite con su dedo siete veces delante de Jehová. 17 Y de lo que quedare del aceite que tiene en su mano, pondrá el sacerdote sobre el lóbulo de la oreja derecha del que se purifica, sobre el pulgar de su mano derecha y sobre el pulgar de su pie derecho, encima de la sangre del sacrificio por la culpa. 18 Y lo que quedare del aceite que tiene en su mano, lo pondrá sobre la cabeza del que se purifica; y hará el sacerdote expiación por él delante de Jehová. 19 Ofrecerá luego el sacerdote el sacrificio por el pecado, y hará expiación por el que se ha de purificar de su inmundicia; y después degollará el holocausto, 20 y hará subir el sacerdote el holocausto y la ofrenda sobre el altar. Así hará el sacerdote expiación por él, y será limpio. (RV)

 

Este texto dice en pocas palabras acerca de que el sacrificio de Jesucristo era. Esta ofrenda fue hecha para limpiar, por sangre, a los individuos en Israel y era el rol del sacerdocio por medio del sacrificio, limpiar a cada individuo. Cristo cumplió este sacrificio con su propia sangre (y la sangre es la vida de la carne) y nos purificó una vez por todas. La sangre de Cristo estaba simbólicamente en su oreja de la corona de espinas y en su pulgar y su dedo del pie de las uñas de la cruz. De este punto, los elegidos fueron autorizados como sacerdotes para mediar por Israel. Cuando nosotros decimos que Cristo pagó por nosotros, ésta es la forma y el cumplimiento del sacrificio y sistema en el cual pagó.

 

Levítico 14:21-24 21 Mas si fuere pobre, y no tuviere para tanto, entonces tomará un cordero para ser ofrecido como ofrenda mecida por la culpa, para reconciliarse, y una décima de efa de flor de harina amasada con aceite para ofrenda, y un log de aceite, 22 y dos tórtolas o dos palominos, según pueda; uno será para expiación por el pecado, y el otro para holocausto. 23 Al octavo día de su purificación traerá estas cosas al sacerdote, a la puerta del tabernáculo de reunión, delante de Jehová. 24 Y el sacerdote tomará el cordero de la expiación por la culpa, y el log de aceite, y los mecerá el sacerdote como ofrenda mecida delante de Jehová. (RV)

 

Nosotros éramos incapaces de pagar el precio. Hay una provisión aquí para los pobres que no podían permitirse el lujo de los sacrificios. Ninguno de nosotros podría permitirse el lujo del sacrificio, así que Cristo pagó. Cristo se puso entonces como el sacrificio requerido aquí en Levítico 14:21. Él llegó a ser el Cordero y nos limpió, fuéramos ricos o pobres, porque nadie podría permitirse el lujo de pagar este sacrificio. Ésa es la razón por la que la recolección de la expiación no es una ofrenda. Es un impuesto. Es una ofensa dar una ofrenda en el Día de Expiación. Ningún hombre puede entrar en el Templo de Dios o en la Tienda del Tabernáculo de Reunión, y dar más o menos que cualquier otro hombre en el Día de Expiación. Es una afrenta a Dios, y está específicamente contra la ley de la Torá. Nosotros hemos roto esa ley muchas veces en el pasado participando en una ofrenda ante Dios. Esto es prohibido. Cristo pagó ese impuesto por nosotros y Cristo, como el Mesías, restablecerá ese sistema. Nosotros personalmente no podemos pagar el impuesto de la expiación. Cristo pagó por nosotros, y él cumplió ese impuesto en nosotros.

 

Levítico 23:11-14 11 Y el sacerdote mecerá la gavilla delante de Jehová, para que seáis aceptos; el día siguiente del día de reposo la mecerá. 12 Y el día que ofrezcáis la gavilla, ofreceréis un cordero de un año, sin defecto, en holocausto a Jehová. 13 Su ofrenda será dos décimas de efa de flor de harina amasada con aceite, ofrenda encendida a Jehová en olor gratísimo; y su libación será de vino, la cuarta parte de un hin. 14 No comeréis pan, ni grano tostado, ni espiga fresca, hasta este mismo día, hasta que hayáis ofrecido la ofrenda de vuestro Dios; estatuto perpetuo es por vuestras edades en dondequiera que habitéis. (RV)

 

La Ofrenda Mecida

 

La Gavilla Mecida era de las orejas verdes de cebada ofrecidas para Israel. El mes de Abib quiere decir orejas verdes. Era ofrecido en Jerusalén, pero no se recogía estrictamente desde Jerusalén. La cosecha de la cebada estaba lista unas tres semanas más temprano en el sur, en la llanura costera y en la llanura de Trans-Jordania. La cosecha general también está blanca en el tiempo de la cosecha y está totalmente madura. Esto es distinto de la Gavilla Mecida. Es más, la Gavilla Mecida era también presentada con los sacrificios en otra parte. La Pascua se guardó en Egipto durante el periodo del Templo en Elefantina desde el principio del periodo del Templo y hasta su destrucción cerca del 410 AEC por Vidaranag, el egipcio de la fortaleza en Khnub. Este Templo continuó el sacrificio sobre el periodo entero en que el Templo en Jerusalén fue destruido y en ruinas. El Templo fue reconstruido en Egipto por el Sumo Sacerdote Onias IV a la invitación de Ptolomeo Filometor en aproximadamente 160 AEC y continuó adelante hasta su cierre por orden de Vespasiano en el 71 EC. Este Templo estaba en Leontopolis, en el nome de Heliopolis o la Ciudad del Sol, como predicho por Isaías (Isaías 19:19, vea esp. RSV). Era aquí que la luz estaba en Gosen durante el Éxodo original y fue aquí que José tomó al Mesías como un niño para que pudiera cumplirse las profecías de Isaías y Oseas.

 

Las cinco ciudades, mencionadas en Isaías 19:18, probablemente son Leontopolis y Heliopolis (contándolas como ciudades separadas), Dafne, Migdol y Memfis (ref. Companion Bible, n. a v. 18). Isaías 19:18 dice que se llamará a una de estas ciudades la ciudad de rectitud o ha-zedek, como es transcrito en la Septuaginta LXX. Esto era porque Cristo iría a allí y de allí sería llamado a Israel. Para no confundirla con Jerusalén que llevaba este nombre también (Isaías 1:26), fue cambiado para leer cheres que en caldeo es el sol y en griego es Heliopolis. La KJV la menciona como la Ciudad de Destrucción lo que es incorrecto (la Ciudad de Destrucción de la KJV es traducida como Ciudad del Sol en la RSV).

 

Este sistema de sacrificios en Egipto es topológico o parabólico. La ciudad era virtuosa porque alojaría al Mesías. El sacrificio del Mesías sería extendido a los egipcios y, así, la salvación seria de los Gentiles. Este aspecto de la Gavilla Mecida no es entendido. La Gavilla Mecida era la primera de las cosechas en todo Israel, incluso entre los Gentiles. Así, no fue confinada lógicamente a Jerusalén. El deseo de confinar el sacrificio a Jerusalén proviene de una perversión de las leyes y del sistema del diezmo encontrada en el fin del periodo del segundo Templo que intentó centralizar el diezmo en Jerusalén.

 

La práctica aberrante es también encontrada al final del siglo veinte entre las Iglesias de Dios en América. No hay ninguna base bíblica para la demanda (vea el artículo Diezmando [161]).

 

Esta Ofrenda Mecida comienza el conteo al Pentecostés. Es de este día que nosotros iniciamos el conteo.

 

Levítico 23:15-17 15 Y contaréis desde el día que sigue al día de reposo, desde el día en que ofrecisteis la gavilla de la ofrenda mecida; siete semanas cumplidas serán. 16 Hasta el día siguiente del séptimo día de reposo contaréis cincuenta días; entonces ofreceréis el nuevo grano a Jehová. 17 De vuestras habitaciones traeréis dos panes para ofrenda mecida, que serán de dos décimas de efa de flor de harina, cocidos con levadura, como primicias para Jehová. (RV)

 

Estas dos barras de pan están fermentadas. Se ve a menudo incorrectamente levadura como pecado. Estos cincuenta días en este domingo siguiendo el sábado semanal, que constituye la Fiesta de Pentecostés, demuestran el sistema de Jubileo en el hombre. Los cincuenta días representan los cincuenta años del crecimiento del Espíritu Santo en el hombre. Esta ofrenda también muestra el descenso del Espíritu Santo en los elegidos. Luego recibimos al Espíritu Santo como un pueblo en el poder en el primer Pentecostés. La levadura era el Espíritu Santo. Eso cumplió el simbolismo de los sacrificios fermentados.

 

Levítico 23:18 Y ofreceréis con el pan siete corderos de un año, sin defecto, un becerro de la vacada, y dos carneros; serán holocausto a Jehová, con su ofrenda y sus libaciones, ofrenda encendida de olor grato para Jehová. (RV)

 

El simbolismo de los siete corderos es como las siete Iglesias de Dios. El simbolismo del novillo es el novillo que fue sacrificado como el líder central de nuestro pueblo, y los dos carneros simbolizan los dos testigos. Esto también es simbolizado por los candeleros en el Templo que preparan el terreno para el retorno del Mesías. Hay diez en la secuencia.

 

Levítico 23:19-20 19 Ofreceréis además un macho cabrío por expiación, y dos corderos de un año en sacrificio de ofrenda de paz. 20 Y el sacerdote los presentará como ofrenda mecida delante de Jehová, con el pan de las primicias y los dos corderos; serán cosa sagrada a Jehová para el sacerdote. (RV)

 

Esta secuencia de la Ofrenda Mecida, siguiendo adelante en el Pentecostés, tiene un concepto continuo. Esta secuencia de la ofrenda fue establecida para simbolizar lo que pasaría con nosotros. Ninguno de los números de los sacrificios está sin significado. Todo en los sacrificios refleja lo que Dios iba a hacer con nosotros. Eso es la razón por la cual había siete corderos, simbolizando las siete Iglesias, que seguirían al buey y estarían además de los dos carneros. Todos estos simbolizan las actividades desde el Pentecostés hasta el retorno del Mesías, y el trabajo que nosotros tenemos que hacer reconciliando el planeta a Dios. Nosotros tenemos un trabajo a hacer para traer a los Gentiles hasta su número lleno y enseñar el significado de los oráculos de Dios - los misterios de Dios. Nosotros somos los custodios de los misterios de Dios, y cualquier cosa que dos de nosotros hagan juntos y atamos será atada en el cielo.

 

Mateo 18:18-20 18 De cierto os digo que todo lo que atéis en la tierra, será atado en el cielo, y todo lo que desatéis en la tierra, será desatado en el cielo. 19 Otra vez os digo, que si dos de vosotros se pusieren de acuerdo en la tierra acerca de cualquiera cosa que pidieren, les será hecho por mi Padre que está en los cielos. 20 Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos. (RV)

 

No es únicamente una función de los ancianos de la Iglesia. Las personas pueden estudiar eso en su propio derecho. La autoridad es delegada y la delegación ocurre dos veces. No es solo cuando Cristo dijo a Pedro y a los discípulos Yo les daré a ustedes las llaves del cielo y cualquier cosa que ustedes aten en la tierra estará atado en cielo etc. Como vemos, esto también ocurre en cualquier otra parte, cada cosa que dos de nosotros atemos es atada también en el cielo. Así dos pueden constituir una iglesia y nosotros no debemos abandonar la reunión entre sí. La estructura nos permite continuar adelante a través de estos sacrificios, a través de estas fases simbólicas hasta el retorno del Mesías y el fin de los siglos. Debido a los problemas y persecuciones que enfrentamos, tenemos que ser capaces de reorganizarnos en una base continua. Esa facilidad fue dada a nosotros para que pudiésemos cumplir a cabalidad las profecías de esos sacrificios. Estos sacrificios por si mismos son profecías.

 

Números 5:25 es otro concepto de una Ofrenda Mecida que trata de una ofrenda de los celos.

 

Números 5:25 Después el sacerdote tomará de la mano de la mujer la ofrenda de los celos, y la mecerá delante de Jehová, y la ofrecerá delante del altar. (RV)

 

La ofrenda de los celos era una Ofrenda Mecida para reconciliar la mujer con su marido (Núm. 5:12-31). La Ofrenda Mecida de reconciliación de la ofrenda de los celos era para reconciliar los elegidos de las naciones con su marido. La mujer es maldecida por adulterio (Núm. 5:21). También Israel es maldecido por idólatra. El Mesías reconcilió a Israel y a la Hueste con Dios a través de su Ofrenda Mecida. El simbolismo es la reconciliación de un pueblo adúltero con un Dios celoso.

 

Números 6:13-27 13 Es poco que nos hayas hecho venir de una tierra que destila leche y miel, para hacernos morir en el desierto, sino que también te enseñorees de nosotros imperiosamente? 14 Ni tampoco nos has metido tú en tierra que fluya leche y miel, ni nos has dado heredades de tierras y viñas. ¿Sacarás los ojos de estos hombres? No subiremos. 15 Entonces Moisés se enojó en gran manera, y dijo a Jehová: No mires a su ofrenda; ni aun un asno he tomado de ellos, ni a ninguno de ellos he hecho mal. 16 Después dijo Moisés a Coré: Tú y todo tu séquito, poneos mañana delante de Jehová; tú, y ellos, y Aarón; 17 y tomad cada uno su incensario y poned incienso en ellos, y acercaos delante de Jehová cada uno con su incensario, doscientos cincuenta incensarios; tú también, y Aarón, cada uno con su incensario. 18 Y tomó cada uno su incensario, y pusieron en ellos fuego, y echaron en ellos incienso, y se pusieron a la puerta del tabernáculo de reunión con Moisés y Aarón. 19 Ya Coré había hecho juntar contra ellos toda la congregación a la puerta del tabernáculo de reunión; entonces la gloria de Jehová apareció a toda la congregación. 20 Y Jehová habló a Moisés y a Aarón, diciendo: 21 Apartaos de entre esta congregación, y los consumiré en un momento. 22 Y ellos se postraron sobre sus rostros, y dijeron: Dios, Dios de los espíritus de toda carne, ¿no es un solo hombre el que pecó? ¿Por qué airarte contra toda la congregación? 23 Entonces Jehová habló a Moisés, diciendo: 24 Habla a la congregación y diles: Apartaos de en derredor de la tienda de Coré, Datán y Abiram. 25 Entonces Moisés se levantó y fue a Datán y a Abiram, y los ancianos de Israel fueron en pos de él. 26 Y él habló a la congregación, diciendo: Apartaos ahora de las tiendas de estos hombres impíos, y no toquéis ninguna cosa suya, para que no perezcáis en todos sus pecados. 27 Y se apartaron de las tiendas de Coré, de Datán y de Abiram en derredor; y Datán y Abiram salieron y se pusieron a las puertas de sus tiendas, con sus mujeres, sus hijos y sus pequeñuelos. (RV)

 

No es ningún accidente que el brillo del rostro del Señor sobre las personas tome lugar aquí, seguido por los votos del Nazareo y la Ofrenda Mecida para la reconciliación del Nazareo. El propósito de los votos del Nazareo era reconciliarse y estar espiritualmente más cerca de Dios, porque la ley por sí misma no puede reconciliarlo con Dios. Según el Antiguo Testamento, él podía estar más cerca de Dios cuando estaba en los votos del Nazareo. El intento estaba hecho luego afeitando la cabeza, no tomando vino, y haciendo uno mismo ritualmente puro para hacerse tan cercano como uno podría dentro de una ley física. Juan fue un Nazareo para demostrar la transición de este proceso hacia el Mesiánico. Cristo no fue un Nazareo. Él desmochó su pelo como requerido por la ley y bebió vino fermentado (vea el artículo El Vino en la Biblia [188]). Él fue apartado por el Espíritu Santo.

 

Uno tenía que apartarse por sí mismo y el proceso y el propósito de apartarse era para volver a acercarse a Dios. Sansón fue apartado como un Nazareo desde su nacimiento para que el Espíritu Santo en esta sucesión pudiera demostrarse en Sansón durante su vida (vea el artículo Sansón y los Jueces [073]). Eso demostraría el poder y la sucesión del funcionamiento del Espíritu Santo. Lo que él hizo como un Nazareo es lo que nosotros hemos logrado sin pasar por los votos de un Nazareo. Nosotros no necesitamos ser un Nazareo porque, por medio de la Ofrenda Mecida, Cristo nos reconcilió como Nazareos en el punto donde nosotros podemos comer del pan y podemos beber del vino de Jesucristo. La razón por la cual el Nazareo se abstenía literalmente de vino era porque no tenía el Espíritu Santo. Él fue reconciliado como una etapa primaria para demostrarnos que no pudieron reconciliar sin Cristo y que el Espíritu Santo no estaba presente en el Nazareo de por sí. Lo más cercano que podrían estar fue esta purificación ritual. Ellos, todavía no podían tomar del Espíritu Santo, incluso a través de los votos del Nazareo, a menos que Dios lo concediera a algunos individuos, como Sansón, este privilegio. Cristo nos reconcilió para que nosotros pudiéramos tomar del Espíritu Santo simbolizado por el vino, y pudiéramos llegar a ser parte del cuerpo de Cristo, simbolizado por el pan, sin pasar por el afeitado de cabeza, de apartarse y de tomar los rituales de la Ofrenda Mecida. Por el sacrificio de Cristo, él nos reconcilió como Nazareos con Dios. El voto de un Nazareo no se aplica más a nosotros. Esto es sin sentido para nosotros porque de hecho reduce nuestro estado, no lo incrementa. Nosotros somos Nazareos de una vez por todas para Dios. Y todo esto fue hecho en Cristo.

 

Por consiguiente, la luz del rostro de Dios brilla sobre nosotros, y el nombre de Dios es colocado sobre nosotros, como parte de los Hijos de Israel. Ése es el significado del texto en Números 6:27. El nombre de nuestro Dios es colocado sobre nosotros - sobre nuestra mente y nuestra mano derecha.

 

Números 18:8-10 8 Dijo más Jehová a Aarón: He aquí yo te he dado también el cuidado de mis ofrendas; todas las cosas consagradas de los hijos de Israel te he dado por razón de la unción, y a tus hijos, por estatuto perpetuo. 9 Esto será tuyo de la ofrenda de las cosas santas, reservadas del fuego; toda ofrenda de ellos, todo presente suyo, y toda expiación por el pecado de ellos, y toda expiación por la culpa de ellos, que me han de presentar, será cosa muy santa para ti y para tus hijos. 10 En el santuario la comerás; todo varón comerá de ella; cosa santa será para ti. (RV)

 

Las Ofrendas elevadas, y todas las cosas consagradas de los Hijos de Israel fueron puestas dentro del sacerdocio. Eso fue transferido cuando el Lugar Santísimo fue instituido como las piedras vivientes de los elegidos. Cuando el Templo fue removido, la autoridad del sacerdocio fue removida, y el orden de Melquisedec reemplazó el orden de Aarón. Todas esas cosas entonces fueron transferidas a nosotros. Nos convertimos en los sacerdotes de Dios a través de Jesucristo. Somos el Templo de Dios como piedras vivientes.

 

Números 18:11-18 11 Esto también será tuyo: la ofrenda elevada de sus dones, y todas las ofrendas mecidas de los hijos de Israel, he dado a ti y a tus hijos y a tus hijas contigo, por estatuto perpetuo; todo limpio en tu casa comerá de ellas. 12 De aceite, de mosto y de trigo, todo lo más escogido, las primicias de ello, que presentarán a Jehová, para ti las he dado. 13 Las primicias de todas las cosas de la tierra de ellos, las cuales traerán a Jehová, serán tuyas; todo limpio en tu casa comerá de ellas. 14 Todo lo consagrado por voto en Israel será tuyo. 15 Todo lo que abre matriz, de toda carne que ofrecerán a Jehová, así de hombres como de animales, será tuyo; pero harás que se redima el primogénito del hombre; también harás redimir el primogénito de animal inmundo. 16 De un mes harás efectuar el rescate de ellos, conforme a tu estimación, por el precio de cinco siclos, conforme al siclo del santuario, que es de veinte geras. 17 Mas el primogénito de vaca, el primogénito de oveja y el primogénito de cabra, no redimirás; santificados son; la sangre de ellos rociarás sobre el altar, y quemarás la grosura de ellos, ofrenda encendida en olor grato a Jehová. 18 Y la carne de ellos será tuya; como el pecho de la ofrenda mecida y como la espaldilla derecha, será tuya. (RV)

 

Esta secuencia habla sobre todo lo que está limpio en Israel, y los primogénitos son limpios. Estas ofrendas y estos sacrificios son simbólicos. El vino y las ofrendas de bebidas son los elegidos. Sólo aquellos que son bautizados en el cuerpo de Jesucristo están limpios en términos de los sacrificios y las ofrendas. Lo que estaba pre-figurando era el concepto de ser limpio en Israel, siendo aceptable a Dios. Todas estas ofrendas toman el concepto de ser mecidas ante el Señor para que ellos vengan ante la cara de Dios y sean conducidos dentro del sistema. Cristo comenzó esta secuencia de ofrendas, esos primeros frutos en ese domingo, una secuencia de ofrendas, una después de la otra, hasta que el tiempo de los Gentiles sea cumplido, y los 144,000 en Israel sean enumerados y el número de los elegidos sea sacado de las naciones. La tierra no puede dañarse hasta que el último de nosotros sea numerado, bautizado, redimido y mecido ante el Señor. Cuando el último de nosotros sea sacado de las naciones, entonces el fin vendrá.

 

En Apocalipsis, el ángel dice que la tierra no será dañada hasta que el último de nuestros hermanos sea sellado (Apo. 7:3). Cristo fue el primer fruto de la cosecha de la cebada, simbolizado por este servicio y la Ofrenda Mecida en el domingo. Por esta acción, él puso en movimiento una cadena de eventos que sacarían a un ejército de sacerdotes. Los separaría y los consagraría a Dios. Nos prepararía para el Milenio. Ése es el significado de este servicio y eso comienza, lo cual no es accidente, la cuenta regresiva para el Pentecostés, y el Pentecostés es un simbolismo de la redención de los elegidos en la primera resurrección.

 

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