Iglesias Cristianas de Dios

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La Teología Primitiva de la Divinidad

Un Examen de los escritores patrísticos y su exposición de Dios

(Edición 4.0 22071995-13091998-04012011-29012011)

 

Este papel examina los primeros escritos y aísla sus puntos de vista de la Divinidad. Establece fuera de toda duda que los primeros escritores no eran ni trinitarios ni binitarios, y no creían que Cristo existía desde el pasado infinito. Este papel es útil en la localización de la deformación progresiva de la teología en la estructura trinitaria.

 

Christian Churches of God

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(Derechos Reservados © 1995, 1999, 2011 Wade Cox)

(tr. 2009, rev. 2011)

 

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La Teología Primitiva de la Divinidad

 


La antigüedad del concepto del Dios trino o trinitarianismo

La suposición principal de la Cristiandad moderna es que Dios existe como tres entidades o hipostasis. Son diversamente configuradas como tres entidades en una o como una en tres, descrito como el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, de todos modos son descritos como personas. Se dice que las tres entidades forman una Trinidad. Apelan que la exactitud de la aseveración es hecha en la antigüedad. Otra suposición y menos extendida, e igualmente falsa, es que la Iglesia primitiva era binitaria en vez de trinitaria porque sostuvo que Cristo, al ser subordinado, sin embargo, era co-eterno.

 

Había pues dos Dioses verdaderos existiendo uno al lado del otro como Padre e Hijo. Esto es lo que se conocía antiguamente como la Herejía Dual de Poder. Este error se deriva del gnosticismo primitivo y los cultos mistéricos y solares y no tiene nada que ver con la Iglesia Apostólica o primitiva. Contraviene el testimonio de Juan (Jn. 17:3 y 1 Jn. 5:20) quien opina que hay sólo un Dios verdadero y que Jesucristo es su hijo, y también los escritos de Pablo que opina que sólo Dios es inmortal en 1 Timoteo 6:16. La comprensión de Juan y Pablo y los otros Apóstoles era también sustentada por los discípulos de Juan y sus herederos, como veremos a continuación.

 

Este papel esta dirigido a examinar la validez de tales suposiciones con respecto a la Divinidad a la luz de la enseñanza bíblica que hemos establecido previamente y la comprensión de los primeros teólogos. La afirmación de que Dios se confina a tres entidades cada ser co-eterno y co-igual no fue la comprensión de la Iglesia Apostólica como hemos visto. También se verá que no fue la comprensión de la Iglesia primitiva.

 

El concepto de una Divinidad ejercida por tres seres no es peculiar a la Cristiandad y, de hecho, precede a Cristo por muchos siglos. No hay duda de que el dios trino  se encuentra entre las civilizaciones más primitivas y se sabe que se extiende hasta el este de Asia. El operador de conceptos sobre el Dios trino ha entrado en la Cristiandad mayormente a través de los griegos y su influencia en los romanos. La etimología del nombre de Jesús se deriva del griego. Jesús es una helenización de Josué, que era el nombre del Mesías. La palabra en el Nuevo Testamento usada para traducir Josué es z30F@ØH o 'Iesous (SGD 2424). Esta palabra es usada en Josué, hijo de Nun, en Hebreos 4:8 y Josué (z30F@Ø o ‘Iesous) de la línea de Zorobabel, antepasado de Cristo, en Lucas 3:29. La palabra se usa también para traducir Justo en Colosenses 4:11.

 

La palabra griega Iesus parece ser una interpretación basada en el Esus Céltico, uno de un triunvirato de dioses encontrados entre los Celtas Hiperbóreos (vea ERE, Vol. 3, p. 278). Los celtas tenían mayor afinidad con los latinos que con los teutones (ibíd.). El nombre Esus probablemente entró en Grecia por el norte con el sistema religioso Hiperbóreo y los Misterios. El triunvirato apareció entre los Tuatha de Danann, como Brian, Iuchair e Iucharbar, como hijos de la diosa Danu (ibíd., p. 282). La Tuatha de Danann se asocian también con la Isla Eliseo y por lo tanto con los misterios elíseos (ibíd., p. 298) y se conocía como los hombres de los tres dioses (ibíd., p. 292).

 

Creían en el descenso de, en lugar de la creación por, los dioses (ibíd., p. 298). Los Druidas enseñaban que los galos eran descendientes de DisPater, el dios del infierno (ibíd., pp. 298-299).

 

Esus era el dios del continente que es representado, en el altar en Treves, como talando un árbol en que es una cabeza de un toro y tres grúas (representando a la diosa Morrigan, la reina de los fantasmas asociada en trinidad con Brigit y Anu, ibíd., p. 286). Reinach opina que ésto reúne los mismos conceptos encontrados en el altar de París (ibíd., p. 296). D'Arbois (R. Cel., xix, p. 246) ve en estos una referencia al Tain. Esus es Cuchilainn talando un árbol para interceptar a sus enemigos. El toro es el Toro Marrón de Cualinge. Así, Esus es asociado con los Misterios y los cultos al toro asesinado. El toro y su rival se ven, también entre los Helvios, como reencarnaciones del Sid-folk (las personas de cerdo) en que tenían un origen divino. (ERE, ibíd., p. 296). Más tarde el toro divino se asocio con el dios Medros (ibíd.). Los celtas agrupaban cabezas de sacrificio humano, cuya carne comieron, en tres de los conceptos trinos (ibíd., p. 300).

 

La primera referencia a un triple aspecto de Dios en la Cristiandad

La primera instancia de una referencia para la divinidad cristiana como tres entidades fue hecha por Teófilo de Antioquía (c. 180 CE) quien usó el término JD4"H o trias del cual el trinitas latino es tomado como una traducción. El término era usado donde habla del trias de Dios, su palabra y su sabiduría (Teófilo a Autolico. El ANF aquí traduce la palabra trias como trinidad). La siguiente instancia del uso del término fue por Tertuliano (De Pud, c xxi, P. G., II, 1026). Tertuliano fue el primero en afirmar directamente la unidad esencial de las tres 'personas', pero su lógica y argumentos fueron esencialmente subordinacionista (vea Schaff, Historia de la Iglesia Cristiana, Vol. II, p. 570). El equivalente mas cercano a la doctrina Niceana no ocurrió hasta que lo propuso el obispo romano Dionisio (CE 262) que era griego de nacimiento. A el le interesaba eliminar el proceso de reducción de las tres entidades para separar Dioses (Schaff, ibíd.).

 

La afirmación que Dios es una entidad formada por dos seres y una persona como un espíritu o poder, que emana de uno o ambos, es un posterior cuarto, quinto y sexto  siglo de afirmación trinitaria. La afirmación hecha en modificación de un, trias original (arriba) fue abandonada por inadecuada. Ambas, la cosmología trina y la Trinidad como es ahora sobreentendida, son bíblicamente defectuosas como también lo es el Binitarianismo.

 

El concepto de la trinidad puede ser definido en dos formas como:

1. "Tres Personas que están igualmente poseídas de la naturaleza divina". Ésto es tomado por haber sido el punto de vista dominante desde los concilios de Nicea y Constantinopla.

2. El Hijo y el Espíritu como una derivación del Padre que es la única fuente de la Divinidad. Éste fue el punto de vista prevaleciente de los padres ante-niceanos y la Iglesia en general hasta Nicea (c. 325 CE) (vea G.H. Joyce, The Catholic Encyc. (C.E.) artículo 'Trinidad', Vol. XV, p. 51 donde él declara que "bajo este aspecto, el Padre, por ser la única fuente de todo, puede ser llamado mayor que el Hijo").

 

La doctrina de la Trinidad se basa en una serie de hipótesis falsas hechas en contra de la evidencia bíblica. Las dos principales hipótesis falsas que son evidentes de las citas en esto son:

     Que los términos tradujeron Dios es restringido a uno, dos o tres entidades o hipostasis; y

     Que Cristo es Dios co-eterno y co-igual como Dios el Padre es Dios.

 

Del análisis en God Revealed Book One vemos que las hipótesis están sin soporte bíblico y ciertamente son contrarias a la Sagrada Escritura.

La segunda suposición arriba es derivada del binitarianismo de los cultos mistéricos y solares.

 

Examinando Co-igualdad y Co-eternidad

Muchos de los escritores Patrísticos negaron la igualdad del Hijo con el Padre. Del mismo modo, su lógica niega co-eternidad. Los pasajes pertinentes son como sigue. La estructura Binitaria se deriva en Roma del culto de Attis y no del cristianismo.

 

Justino

Nuestro maestro de estas cosas es Jesucristo, quien también nació por este propósito, y fue crucificado bajo Poncio Pilato, procurador de Judea, en los tiempos de Tiberio César; Y que razonablemente adoramos, al saber que él es el Hijo del Dios verdadero Mismo, y tenerle en segundo lugar, y el Espíritu profético en el tercero, probaremos. Pues proclaman nuestra locura por consistir en esto, que le demos a un hombre crucificado un segundo lugar al Dios inmutable y eterno, el Creador de todo; Pues no disciernen el misterio que hay en ella, por el cuál, como lo hacemos simple para usted, le pedimos que preste mucha atención. (Apol. I, xiii)

 

Y el primer poder después de Dios el Padre y Señor de todo es el Verbo (8@(@H o logos), que es también el Hijo. (Apol., I, xxxii).

 

Es un error, por lo tanto, entender el Espíritu y el poder de Dios, como cualquier otra cosa que el Verbo (8@(@H o logos), quién es también el primogénito de Dios. (Apol., yo, xxxiii).

 

Así Justino piensa acerca del Logos como una emanación de Dios que es capaz de personalización para abrazar el concepto del Espíritu en general y Cristo en particular. Él dice sin embargo:

 

Pero tanto el (Dios) y el Hijo (que salió de él y nos enseño estas cosas, y el anfitrión de otros ángeles buenos que siguen y se hacen como él), y el Espíritu profético, conociéndoles en razón y en verdad, y declarando sin rencor a cada uno que tiene el deseo de aprender, como hemos sido enseñados.

 

Así los ángeles también fueron tomados para ser conformados a la imagen de Dios. Justino claramente identifica a Cristo como el ángel de la Presencia en el Sinaí que le dio las Leyes a Moisés (First Apol., Cap. LXIII). De los Capítulos 13, 16 y 61, Justino no apoyo el culto a los ángeles (vea también fn. 3 hasta ANF, Vol. 1, p. 164).

 

El termino adoración es derivado del término en Apocalipsis 3:9 basado en proskuneo, llamado BD@F6L<ZFTF4< o proskunesoosin (Marshall), significando que harán una reverencia antes los elegidos de la Iglesia Filadelfia. Así el término no significa adorar a los ángeles o a Cristo sino pagar reverencia por postración del cuerpo. En otras palabras,  rendir homenaje. Así a las entidades mencionadas se les paga homenaje en su capacidad como parte del ejército leal de Dios. El ángel dijo a Juan que se refrenara de hacer esto sino más bien que adorara a Dios (Apo. 22:9). Así los elegidos adoran a Dios únicamente. Justino se refiere a pagar homenaje y no a la adoración. La promesa para la Iglesia Filadelfia fue porque los judíos que decían ser judíos, sino que eran de la sinagoga de Satanás, habían empezado los procesos Místicos del Merkabah o ascensiones de la Carroza de Dios, y la propiciación de ángeles en los siete niveles (vea Misticismo Capitulo 4 Judeo-Cristianismo (No.B7_4).

 

Este error se extiende a la Iglesia de Colosas en parte. La adoración de la Iglesia cristiana se limita a Dios y no se extiende incluso a Cristo, que no es un homenaje como un controlador y un maestro. Pero lo más importante, Justino extiende el cuerpo para incluir el ejército leal. Se trata pues de una aproximación más cercana a la doctrina bíblica del Espíritu de ser capaz de individuación para abrazar a los elegidos que deben convertirse en theoi, como Cristo es uno de los theoi subordinado a su theos, que es Dios el Padre. Sin embargo, bíblicamente es el segundo más alto theos, como el Sumo Sacerdote.

 

Justino fue aparentemente entre los primeros en introducir el culto dominical (vea Bacchiocchi, From Sabbath to Sunday, pp. 223ff.) Sin embargo era todavía un subordinacionista. Sostuvo peculiares puntos de vista antinómicos con respecto al sábado y su aplicación a los judíos como un castigo peculiar. Sus opiniones no fueron apoyadas por los cristianos en el momento, y Bacchiocchi opina que la Iglesia cristiana nunca ha aceptado una tesis tan falsa (p. 225). Opinar que Dios estableció la circuncisión y el sábado solamente a causa de la maldad de los judíos como una marca distintiva, colocarlos fuera de otras naciones y de nosotros los cristianos  de modo que los judíos sólo podrían sufrir aflicción (Dial. 16:1, 21:1; Vea también Bacchiocchi, ibíd.) Hace a Dios culpable de graves acepciones de personas y es contrario al sentimiento entero de las confesiones de la Reforma. A pesar de este error, su visión de la Divinidad es todavía subordinacionista. Sin embargo, él introduce el razonamiento emanacionista el cual parece acompañar este acercamiento del antinomianisto. Como hemos visto, Justino, sin embargo, todavía negó la doctrina del Alma y el Cielo como no-cristiana, procedente de los cultos de misterio (Dial. LXXX).

 

Ireneo fue discípulo de Policarpo de Esmirna, discípulo de Juan, y el más cercano a la teología original.

 

Ireneo dice de Dios:

Porque el mando y fueron creados; Él hablo y fue hecho. ¿A quién por lo tanto le ordenó? Al Verbo, sin duda, por quién, él dice, los cielos fueron creados y todo su poder por el aliento de su boca (Sal. 33:6). (Adv. haer., III, viii, 3)

 

Ireneo sostiene que:

… es claramente demostrado que ni los profetas ni los apóstoles alguna vez nombraron a otro Dios, o (lo) llamaron Señor, excepto al verdadero y único Dios....Pero las cosas establecidas son distintas del que las ha establecido, y lo que ha sido hecho de él que lo hizo. Porque él mismo es increado, ambos sin principio y fin, y sin nada. Él mismo es suficiente para el; Y todavía más, él concede a todos los demás esto mismo, existencia; pero las cosas que se han hecho por él (ibíd.).

 

Ireneo extiende la capacidad de convertirse en Dios (theos o elohim) al Logos aquí a diferencia de las otras cosas establecidas. (ibíd.). Él ya había establecido la posición de Dios y el Hijo y los de la adopción como theoi o elohim y todos los hijos de Dios del libro III, Capitulo VI.

Por lo tanto tampoco el Señor, ni el Espíritu Santo, ni los apóstoles, alguna vez han nombrado como Dios, definitivamente y absolutamente, lo que no era Dios, a menos que fuera realmente Dios; Ni nombrarían a nadie en su propia persona Señor, excepto a Dios el Padre predominando sobre todo, y Su Hijo que ha recibido dominio de Su Padre sobre toda creación, como en este pasaje tiene: Jehová dijo a mi señor: Siéntate a mi diestra, Hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies. (Sal. 110:1). Aquí la (escritura) representa al Padre hablándole al Hijo; Él que le dio la herencia del pagano, y sujeto a todos sus enemigos...

 

Ireneo llego a afirmar que el Espíritu Santo llama al Padre y al Hijo aquí como Señor. Sostuvo que Cristo fue el que habló con Abraham antes de la destrucción de los Sodomitas y había recibido poder (de Dios) para juzgar a los Sodomitas por su maldad. Y este (texto siguiente)

Declara la misma verdad: “Tu trono, oh Dios, es eterno y para siempre; cetro de justicia es el cetro de tu reino, has amado la justicia y aborrecido la maldad; por tanto, te ungió Dios, el Dios tuyo.” (Sal. 45:6) Para el Espíritu llama ambos de ellos por el nombre de Dios theos o elohim - tanto el que es ungido como Hijo y quien unge, ese es el Padre. Y otra vez: “Dios esta en la reunión de los dioses; en medio de los dioses juzga” (Sal. 82:1). Él (aquí) se refiere al Padre y al Hijo y los que han recibido la adopción; Pero ésta es la Iglesia pues ella es la sinagoga de Dios, que Dios - que es el Hijo Mismo - se ha reunido por sí mismo de quién vuelve a hablar: “El Dios de dioses, Jehová, ha hablado, y convocado de la tierra” (Sal. 50:1). ¿Qué se entiende por Dios? Aquel de quien el ha dicho, “Vendrá nuestro Dios, y no callara;” (Sal. 50:3) es decir, el Hijo que vino manifestado a los hombres, que dijo, “Fui buscado por los que no preguntaban por mi. “ [Isa. 65:1]. ¿Pero de qué dioses (esta hablando)? (de los) que él dice, “Yo dije: Vosotros sois dioses, y todos vosotros hijos del Altísimo” (Sal. 82:6) A aquellos que, sin duda, han recibido la gracia de la “adopción, por la cuál clamamos ¡Abba, Padre!” [Rom. 8:15] (Against Heresies, Bk. III, Ch. VI, ANF, Vol. I, pp. 418-419).

 

No hay duda que Ireneo tenia una visión subordinacionista de la Divinidad y extendió el término Dios (como theoi o elohim) para incluir al Hijo y esos de la adopción también. Sabemos sin duda que el Consejo de los Hijos de Dios eran los elohim (ref. también Job 1:6, 2:1; 38:4-7; Salmos y Apo. 4 y 5). Así, la adopción, por definición, tenía que incluir al ejecito leal también (vea mas abajo). Él parece indicar aquí que Cristo reunió a los elegidos, mientras que sabemos de la Sagrada Escritura que es Dios quien da a los elegidos a Cristo para que sean reunidos; (Jn. 17:11-12; Heb. 2:13; 9:15). El uso exclusivo del término para el elegido físico puede ser dado equivocadamente por Ireneo. El ejército leal es también incluido en el consejo de la comprensión en Apocalipsis 4 y 5 – así el ejército leal es también la Ecclesia de Dios. No hay duda que el termino elohim o theoi fue tomado para extenderse a la Iglesia y que esta era la comprensión de la Iglesia del primer siglo tanto de Juan a Policarpo, quien le enseñó a Ireneo, y en el segundo y subsiguientes siglos.

 

Es evidente que Ireneo sostenía que sólo Dios el Padre era el verdadero Dios de la Biblia y era el creador de todas las demás.

 

En el Libro V capitulo 25 leemos en s.2:

2. Además, él (el apóstol) también ha señalado esto que me ha demostrado de muchas maneras, que el templo en Jerusalén fue realizado por la dirección del verdadero Dios. Porque el apóstol mismo, hablando en su propia persona, claramente lo llamó el templo de Dios. Ahora me ha demostrado en el tercer libro, que nadie es llamado Dios por los apóstoles cuando hablan por sí mismos, a excepción de lo que verdaderamente es Dios, el Padre de nuestro Señor, por cuyas instrucciones el templo que está en Jerusalén fue construido para esos fines que ya he mencionado, en cuyo [templo] el enemigo se sentará, tratando de mostrarse como Cristo, como el Señor también declara: Por tanto, cuando veáis en el lugar santo la abominación desoladora de que habló el profeta Daniel (el que lee, entienda), entonces los que estén en Judea, huyan a los montes. El que esté en la azotea, no descienda para tomar algo de su casa; porque habrá entonces gran tribulación, cual no la ha habido desde el principio del mundo hasta ahora, ni la habrá.

 

No cabe duda de que la iglesia primitiva era subordinacionista y que los formados en Esmirna bajo los apóstoles y tales como Policarpo eran Unitaristas bíblicos y sostenían que sólo el Padre es el Único Dios Verdadero y que a todos los demás, Cristo incluido, se les concedió la vida eterna del Padre.

 

Ireneo habla en contra de la nueva fusión Binitarista de los cultos Solares en Roma e identifica sus doctrinas Binitarias como herejía y su sistema pasó a desarrollar plenamente el Trinitarianismo del Dios trino. Esa es la doctrina del Anticristo y su estructura correcta es vista de Ireneo. Esta doctrina penetro en las iglesias de Dios al final del siglo XX de EE.UU.

 

Ireneo, Cap. 16:8 (ANF, Vol. 1, fn. p. 443).

En esto conoced el Espíritu de Dios: todo espíritu que confiesa que Jesucristo ha venido en carne, es de Dios, y todo espíritu que separa a Jesús Cristo no es de Dios sino del Anticristo.

 

Sócrates el historiador dice (VII, 32, p. 381) que el pasaje había sido corrompida por aquellos que deseaban separar la humanidad de Jesús Cristo de su divinidad.

 

Clemente de Alejandría dice de igual manera:

Porque el Hijo es el poder de Dios, como el Verbo más antiguo del Padre antes de la producción de todas las cosas, y Su sabiduría. Él propiamente se llama entonces el Maestro de los seres formados por él. Ahora la energía del Señor tiene una referencia al todopoderoso; Y el Hijo es, por así decirlo, una energía del Padre. ("Strom"., VII, ii, P.G., IX, 410)

 

Clemente, sin embargo, entiende que el destino de los elegidos era convertirse en dioses. Él dijo eso al hablar de gnosis, que sostenía que podía ser logrado por el hombre hasta cierto punto durante su permanencia en la tierra:

Pero alcanza su clímax después de la muerte del cuerpo, cuando el alma del (gnósticos) se le permite volar de regreso a su lugar original, donde después de convertirse en un dios, puede disfrutar, en un descanso completo y perpetuo, la contemplación de la divinidad suprema 'cara a cara', juntos con el otro (theoi) (S. R. C. Lilla Clement of Alexandria, A Study In Christian Platonism and Gnosticism, Oxford, 1971, p. 142).

 

Así, aquí vemos la combinación de la gnosis griega junto con la doctrina primitiva de que nos convertiríamos en (theoi o elohim). No hubo ninguna sugerencia que Cristo o el otro theoi fueran iguales a esta divinidad suprema.

 

Hipólito dice y más significativamente:

 

Ahora, que Noetus afirma que el Hijo y el Padre son lo mismo, nadie lo ignora. Pero él hace su declaración así: " Cuando en realidad, entonces, el Padre no había nacido, él era sin embargo justamente llamado Padre; Y cuando le agrado someterse a la generación, habiendo sido engendrado, él mismo se convirtió en su Hijo, no otros”. Pues en esta manera él piensa establecer la soberanía de Dios, alegando que el Padre y el Hijo, así llamado, es uno y la misma (sustancia), no un individuo producido de uno diferente, sino de sí Mismo; Y que es titulado por Padre e Hijo, según las vicisitudes de los tiempos. (Hipólito repite esta opinión en su resumen, Book X.) (Con. Noet, n. 14, "The Refutation of All Heresies", Bk. IX, Ch. V, ANF, Vol. V, pp. 127-128);

 

El primer y único (Un Dios), tanto Creador y Señor de todo, no tiene ningún contemporáneo con si mismo,... Pero fue uno, solo en sí mismo. Por un ejercicio de Su voluntad él creó las cosas que son, que anteriormente no tenían existencia, excepto que él estaba dispuesto a hacerlas. Pues el conoce completamente lo que sea que esté a punto de tener lugar, pues el conocimiento también esta presente en él. (Hipólito, ibíd., X, XXVIII, p. 150)

 

Por lo tanto esta Deidad solitaria y suprema, por un ejercicio de reflexión, procreo al Logos primero; No la palabra en el sentido de ser articulada por la voz, sino como un razonamiento del universo, concebido y residente en la mente divina. Él solo produce de cosas existentes; Pues el Padre Mismo constituye la existencia, y el ser nacido de él fue la causa de todas las cosas que se producen. El Logos estaba en el Padre Mismo, teniendo la voluntad de Su progenitor, y no ignoraba la mente del Padre. Para simultáneamente con su procesión de su progenitor, puesto que él es primogénito de este Progenitor, tiene como una voz en sí mismo, las ideas concebidas en el Padre. Y así fue, que cuando el Padre ordenó al mundo existir, El logos uno por uno completo cada objeto de la creación complaciendo así a Dios. (Hipólito, ibíd., X, XXIX)

 

Cristo, él significa, sabiduría y poder de Dios el Padre Eterno, ha edificado su casa... (Fragmento en Proverbios 9:1, ANF, Vol. V, p. 175)

 

Es con este escritor que nosotros primero desarrollamos el error que Cristo fue la única emanación del Padre y que los otros elementos del ejército celestial son creaciones del Hijo y así no participan en la naturaleza divina, como lo hace el Hijo. Ahora bien,  éste es el error básico en el cual la doctrina de la Trinidad comenzó a formarse. Los elohim, como fue demostrado del contexto bíblico, son un ejercito múltiple del cual el Cordero es el Sumo Sacerdote, pero él es uno de ellos como un socio o camarada, si bien toda la estructura jerárquica fue creada por o en él y para él (Col. 1:15).

 

Los santos, asimismo, se convirtieron en compañeros de Cristo en Hebreos 3:14 y, por lo tanto, hermanos del ejercito (Apo. 12:10) y coherederos con Cristo (Rom 8:17). Los cielos, todas las cosas que, son referidas como creadas por el Hijo, son las estructuras espirituales y físicas. Éste es el intento de las referencias en Juan 1:3 con respecto a la creación y 1 Corintios 8:6 en relación al universo BV<J"  o ta panta) y los humanos. Colosenses 1:15-17 específicamente ubica la creación de todas las cosas visibles e invisibles. La creación de tronos o señoríos o gobernantes o autoridades, a través de él y para él, no puede referirse al Consejo del Elohim. La creación por Cristo de los señoríos (6LD4`J0J,H o kuriotetes) no es de las entidades.

 

Si eso fuera así entonces se trataría de la creación de Dios que es el kurios supremo. Así tratamos con los poderes y no los Seres; Los tronos y la estructura de los cielos y su gobierno.

 

Efesios 1:22 y 3:9 muestran que fue Dios quien creó todas las cosas y las puso bajo los pies de Cristo y le hizo cabeza de todas las cosas para la Iglesia. Esto se hizo para que los gobernantes y las autoridades en los cielos entendieran, a través de la Iglesia, la sabiduría múltiple de Dios. Estas cosas se hicieron para demostrar que Dios ha exaltado altamente a Cristo (Fil. 2:10), que lógicamente él no pudo haber sido siempre. Pero Dios usó a Cristo como el líder y el instrumento primario de la creación de los siglos (Heb. 11:3). Cristo creó el mundo (Heb. 1:2) (que es en realidad los siglos o los eones, como vemos) y refleja la gloria de Dios y tiene el mismo sello de su naturaleza (Heb. 1:3). Hebreos 2:10 se refiere a todas las cosas (J BV<J" o ta panta) que constituyen el universo.

 

Hebreos 2:11 declara que él que santifica y los que son santificados tienen todos un mismo origen (<ÎH BV<J,H o enos pantes). Hebreos 11:3 supuestamente afirma que el mundo fue creado por una palabra de Dios ÕZ:"J4 2,@Ø o pneumati theou) (vea Marshall). El Logos no es identificado como participante y, más en particular, la palabra traducida como creado es identificada por Marshall en el sentido de ajustar (6"J0DJ\F2"4  o katertisthia) y el mundo no está ajustado sino más bien los siglos ("Æä<"H o aionas). Así, Los siglos fueron ajustados por la palabra de Dios de modo que lo que se ve fue hecho de lo que no se veía. Éste es un concepto de creación por el ajuste de la ecuación de tiempo/espacio, que aún no ha sido abordado. Romanos 11:36 se refiere a Dios como la fuente y el objeto de todas las cosas, no Cristo.

 

El resto de elohim mencionados en la Biblia tiene subordinados pero autoridad compuesta con Cristo. Tienen dominio sobre la estructura celestial. Este elohim compuesto (bajo Jesucristo) creado de acuerdo con la voluntad de Dios. Uno de ellos, el querubín protector llamado Satanás, y los subordinados a él, creados en contra de la voluntad de Dios, en rebelión (vea Creación: De la Teología Antropomórfica a la Antropología Teomorfica (No.B5)). Es un disparate lógico sugerir que Cristo podría ser creado infalible, pero los otros miembros del ejercito se les dio libre albedrio de manera que podían elegir obedecer o pecar.

 

El éxito de Cristo resultó de su obediencia, no de su infalibilidad. Su éxito fue conocido por la presciencia de Dios. Se le da dominio de conformidad con su obediencia y fe. El dominio sobre la creación celestial y, por lo tanto, el poder del Cristo y el ejercito en la creación se extenderá al género humano después de la Segunda Resurrección, en Deuteronomio 4:19.

 

La Nueva Enciclopedia Católica (N.E.C.) Hace la afirmación más extraordinaria concerniente a la doctrina de Hipólito.

Hipólito en su refutación de Noetus (10) y la identificación exagerada de Cristo con el Padre, insiste en que Dios era múltiple desde el principio. (N.E.C., artículo 'Trinidad, Santa', Vol. XIV, McGraw Hill, N.Y., 1967, p. 296).

 

Esto es simplemente falso de una comparación con el texto real de Hipólito (C. Noetus 10) arriba. La misma autoridad sostiene que:

Tertuliano, combate contra la misma actitud (Adv. Prax. 5), casi explícitamente personaliza esta multiplicidad eterna. El Verbo se levanta y está aparte del Padre sin embargo todavía dentro de la Divinidad en la manera propuesta por la reflexión humana, como el discurso interno es en cierto sentido otro, un segundo además de uno mismo, sin embargo aún dentro de uno mismo.

 

Esta forma involucra la misma lógica como Noetianismo y Sabelianismo y es seriamente incoherente.

 

Tertuliano sostiene de contra (Adv.) Praxeas que:

Este único Dios tiene también un Hijo, Su Verbo, quien provino de Sí Mismo, por quién todas las cosas fueron hechas...Todo son de una, por la unidad (que es) de sustancia; Mientras el misterio de la dispensación sigue protegido, que distribuye la Unidad en una Trinidad, colocando en su orden las tres Personas el Padre, el Hijo y el (Espíritu) Santo: Tres sin embargo, no en condición pero en grado; No en esencia pero en forma; No en poder pero en aspecto; Aún de una sustancia, y de una condición, y de un poder puesto que es el Único Dios, de quién estos grados y formas y aspectos son contados, bajo el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo ... (II);

 

Tertuliano también dice que el Padre levanto al Hijo de la muerte (II). Así Tertuliano hace distinciones importantes en la interrelación de las tres entidades que son aspectos de la operación de Dios en el grado. El Hijo de Dios y el Espíritu son procesiones del Padre y aspectos subordinados de Su manifestación. Tertuliano le dio a la Trinidad un orden numérico y una distribución (III). Él también opinó que la Monarquía de Dios provino del Padre (III), pero que era igualmente el hijo, tomado por ambos (III), se comprometió al Hijo por el Padre (IV).

 

Tertuliano sostuvo que el Espíritu Santo provino del Padre a través del Hijo. Tertuliano sostiene (IV) que el Padre y el Hijo son dos personas distintas. Así, podría afirmarse que el verdadero Diteísmo (llamado también Binitarianismo) comienza con Tertuliano (Ref. Sal. 45:6-7)

Él que subordinó (todas las cosas) y para quien fueron subordinadas - necesariamente deben ser dos Seres diferentes.

 

Sin embargo, Tertuliano dice en el Capitulo V que antes de todas las cosas Dios estaba solo.

Pues antes de todas las cosas Dios estaba solo - ser en Sí Mismo y para Sí Mismo universo, y espacio, y todas las cosas. Además él estaba solo, porque no había nada externo a él, sino a Sí Mismo.

 

El hecho que poseía la razón no le hizo de hecho solo, y Tertuliano sostiene que esta facultad de razón llamada logos por los griegos, era la facultad desde el principio que era más correctamente razón en vez de verbo ya que él tenia razón pero no habló. Así Tertuliano hace la distinción que Cristo es la razón de Dios y que esta razón debe haber sido una instancia en la esencia divina desde el principio.

 

El argumento esta abierto a diversas objeciones. El primer error es que Cristo era el aspecto entero del Verbo y la Sabiduría y no solo una manifestación de esos aspectos. Así él era Logos como parte de El Logon (después de una distinción acusativa /nominativa como hemos notado de Dios Revelado, Libro Uno). El logos que apareció al hombre era Cristo. Si Cristo estaba con Dios antes del comienzo, como Tertuliano manifiesta que Dios tenía razón aun antes del comienzo, entonces Cristo es un atributo de Dios, que es capaz de distribución pero es incapaz de aislamiento a una sola entidad. Es absurdo sugerir que Cristo, aparte de Dios, y que esta razón debe haber sido instancia en la esencia divina desde el principio.

 

Cristo fue el comienzo de la creación de Dios (Apo. 3:14). Así identificamos el principio como lo entienden los primeros teólogos como el comienzo de la creación, que comenzó el tiempo. Tertuliano dice que sólo Dios existía antes del comienzo de su perpetuidad duradera (V), distinto y mayor que el Hijo (IX) que es a la vez Verbo y Sabiduría (VI). Dios no se convirtió en Padre hasta después de la creación del Verbo (VII) para efectuar la creación (Adv. Hermog. 3). Dios el Padre así permaneció fuera de tiempo y todos los demás seres no lo hicieron. Sólo él es el Supremo Dios. La N.E.C. indica eso

A mediados del 3er siglo, como uno puede ver reflejado en el tratado de Novaciano De Trintate, la Iglesia Romana, originalmente calma hacia esta tensión nerviosa en la alteridad y pluralidad, había venido a incorporar las ideas principales de Tertuliano. Novaciano, además, insiste (ch. 31) muy francamente en la eternidad inequívoca del padre y el hijo en la Divinidad. (Op. cit., p. 297)

 

Como puede verse arriba, las posteriores enseñanzas, mientras incorpora algunos de los sentimientos de Tertuliano, vinieron a basarse en el concepto de co-eternidad de Novaciano en contra de las palabras expresas de Tertuliano. Así el dogma fue una construcción híbrida de la Iglesia del tercer siglo. No se basó en la narrativa bíblica sino en gradualmente desarrollar una teología defectuosa. Los comentarios de arriba señalan que las autoridades son incorrectamente citadas, completamente revirtiendo el significado de los textos, que aparentemente indica lecturas seleccionadas.

 

La escuela oriental centrada en Alejandría, y escrituras cerca del tiempo de Hipólito y Tertuliano, habían incorporado la enseñanza, comenzando con Clemente (arriba), del Hijo como una generación del Padre. Pero Clemente era subordinacionista, como eran todos los primeros teólogos. El sucesor de Clemente fue Orígenes.

 

Orígenes es claramente subordinacionista:

Declaramos que el Hijo no es más poderoso que el Padre, pero inferior a él. Y esta creencia la basamos en lo dicho de Jesús mismo: 'El Padre que me envía es mayor que yo.' (Con. Cels., VIII, xv)

 

Sabemos, por consiguiente, que él es el Hijo de Dios, y que Dios es Su Padre. Y no hay nada extravagante o impropio del carácter de Dios en la doctrina que debe haber engendrado tal Hijo único; Y nadie nos persuadirá que tal no es un Hijo del ingenito Dios y Padre. Si Celso ha oído algo de ciertas personas opinando que el Hijo de Dios no es el Hijo del Creador del universo, ese es un asunto que yace entre él y los partidarios de tal opinión. (Con. Cels., VIII, xiv)

 

Orígenes, como el sucesor de Clemente en la Escuela Alejandrina:

… imaginando el universo a lo largo de líneas Neoplatonistas de extrapolación jerárquica. En apogeo completamente trascendente, hay Dios el Padre (De Princ. 1.1.6), fuente única sin fuente o, para usar el término favorito de Orígenes., (p.ej., In loan. 2.10.75), engendrado (•(X<<0J@H o agennetos). Pero (De Princ. 1.2.3) el Padre de toda eternidad ha generado un Hijo, y. (In Ioan 2.10. 75) a través de su Hijo el Verbo, él ha dado a luz al Espíritu Santo.  Los tres, Orígenes mantiene en el mismo pasaje, son tres individuos distintos (Por lo tanto personas) o *hipostasis (Ref. In Ioh. 2, 10,75). Por otra parte (Frag. en Hebr.), Con referencia explícita aquí con el Padre y el Hijo, comparten juntos 'Una sustancia en común' Para el Hijo de Dios, se agrega un momento después, es 'de la misma sustancia' (*homoousios Ï:@@bF4@H) como el Padre. (N.E.C., p.297).

 

J.N.D. Kelly (Early Christian Doctrines) dice de la teoría de Orígenes de los Hipostasis que:

Esta afirmación que cada uno de los tres es un hipostasis distinto desde toda la eternidad, no sólo (como por Tertuliano e Hipólito) como se manifiesta en la 'economía', es una de las características principales de su doctrina, y se deriva directamente de la idea de la generación eterna. Hupostasis y ousia eran originalmente sinónimos, el primero Stoico y el último platónico, significan existencia verdadera o esencia, que es una cosa; Pero mientras  hupostasis retiene esta connotación en Origen (Ej. In Ioh 20, 22,182f.; 32, 16,192f.), él con más frecuencia le da el sentido de subsistencia individual, y así existencia individual. El error del Modalismo, sostiene [ibíd. 10, 37,246: ref. ib. 2.2.16; en Mt. 17,14.], consiste en tratar a los Tres como numéricamente indistinguible *4"NXD,4< •D42:è o me diapherin a ariethmo), separable solo en pensamiento, 'no sólo en esencia sino también en la subsistencia’... (p. 129).

 

De De Orat. 15,1; C. Cels. 8,12, Orígenes tiene la enseñanza verdadera que el Hijo "es otro en subsistencia que el Padre". El Padre y el Hijo son "dos cosas en cuanto a sus personas, pero uno en unanimidad, armonía e identidad de voluntad" (vea también a Kelly, ibíd.).

 

Kelly dice que:

Así mientras realmente distintos, los tres son de otro punto de vista uno solo; Como él expresa [Dial. Heracl. 2], 'no nos da miedo hablar en un sentido de dos Dioses, en otro sentido de un Dios' (ibíd.).

 

Orígenes así sostuvo que el Padre sea teológicamente antes del Hijo y que el Hijo era un producto del Padre. Él sustenta que la unidad es una moral en vez de un supuesto e incoherente Modalismo. Orígenes relaciona el matrimonio de marido y mujer como una sola carne como símbolo de esto y también compara la relación humana de los elegidos con Cristo como de un solo espíritu. Así, en un plano más alto una vez mas, el Padre y el Hijo, sin embargo distintos, son un Dios. Kelly opina que aunque Orígenes parece hablar de Cristo como una criatura, esto es como una concesión consciente de Proverbios 8:22 y Colosenses 1:15 y que no debe ser presionada. Él participa de la naturaleza divina estando unido por la naturaleza del Padre (In Ioh. 2, 2,16; 2, 10,76; 19, 2,6). Kelly declara que:

Hay que tener cuidado, sin embargo, de no atribuir a Orígenes cualquier doctrina de consustanciabilidad entre Padre e Hijo.

 

La unión que hace Orígenes del Padre y el Hijo es una de amor, voluntad y acción (Kelly, descontando los textos que sobreviven en la traducción latina blanqueada de Rufino, ibíd., p. 130). Orígenes dice del Espíritu Santo (Frag. en Hebr. PG 14, 1308):

Él abastece a los que, por causa de él y su participación en él, son llamados santificados con la materia, si lo puedo describir, de sus gracias. Este mismo asunto de gracias es efectuado por Dios, es ministrado por Cristo, y logra subsistencia individual (ßN,FJfF0H o huphestoses) como el Espíritu Santo. (Vea también Kelly ibíd.).

 

Kelly (pp. 130-131) considera de esto que el último fundamento del ser del Espíritu Santo es el Padre pero que es mediado al Espíritu por el Hijo, de quién el Espíritu también deriva todos sus atributos. (ref. ibíd., 2, 10,76).

 

Lo tres son eternamente y realmente distintos pero no son una Tríada de Seres dispares. El error esta en la conclusión que el Hijo imbuye el Espíritu con todos sus atributos en vez de ser su controlador en el elegido. Co-eternalidad es lógicamente comprometida. El fracaso en entender la naturaleza del Espíritu en el control monoteísta de los elegidos es el error fundamental.

 

El emanacionismo platónico dicto que la estructura desciende en estas formas del Padre y así el Espíritu se convirtió en la tercera forma en vez de una entidad animadora y los medios por el cual Cristo se convirtió en uno con Dios. A través del Espíritu la humanidad podría convertirse en uno como Cristo, pero en una base condicional que los griegos parecen haber denegado. La intrusión del neo-platonismo en la Cristiandad es extendido (vea Misticismo Capitulo 4 Judeo-Cristianismo (No. B7_4)). El fracaso de entender la distinción hecha por Orígenes anteriormente, fijo el escenario para el Concilio de Nicea algunos 100 años más tarde. La unidad de la sustancia era la unidad conferida por la sustancia del Espíritu Santo, que era por sí misma un atributo de Dios. Orígenes sostuvo que sólo el Padre es Dios de Sí Mismo ("ÛJ`2,@H o autotheos); (In Ioan. 2.2.17);

… y en la mente de Orígenes (C. Cels. 5.39) los cristianos correctamente se refieren al Hijo como una deidad (*,bJ,D@H o deuteros) 'secundaria'. (N.E.C., ibíd.).

 

La postulación de Orígenes de creación eterna invalidó el concepto de la co-eternidad de Cristo. Agustino más tarde dijo que el tiempo comenzó con el movimiento de los ángeles. El concepto es, más correctamente, ese tiempo comenzó con la creación del elohim. Sólo Dios el Padre o Eloah permaneció fuera del tiempo en su perpetuidad duradera. Así sólo él era omnisciente, y Cristo era un segundo o deuteros theos. El concepto del Espíritu Santo procediendo a través de Cristo condujo a la conclusión inexacta que Cristo así creó al Espíritu Santo. De arriba, el Espíritu Santo proviene del Padre solo. El Espíritu es dado a la entidad subordinada y procede a través del elohim subordinado a los Hijos de Dios.

 

Este sistema era existente en el ejército angelical antes de la creación de la especie humana. Había una multitud de Hijos de Dios, incluyendo a Satanás (Job 1:6), bajo sus estrellas del alba en la creación de la Tierra (Job 38:7). La pregunta que surgió entonces y que ha sido de importancia a mediados del tercer siglo fue en cuanto a que si el subordinacionismo era uno de ser o solo uno de orden de procesión. Los griegos tomaron el esquema de Orígenes en la mitad más reciente del tercer siglo. Algunos, tales como Theognostus de la escuela del catecal en Alejandría, enfatizaron el parentesco del Hijo con el Padre. Sin embargo, el Hijo fue considerado una criatura con su actividad restringida a los seres racionales. Él también declaró que su sustancia u ousia (usando el término platónico en vez de hipostasis) se deriva de la sustancia del Padre. (Vea Kelly, Early Church Doctrines, p.133). Otros enfatizaron su subordinacionismo.

 

Dionisio, discípulo de Orígenes, Papa de Alejandría, a causa de un brote de Sabelianismo en la Pentápolis libia a finales de los años cincuenta del tercer siglo, escribió contradiciendo el Modalismo. Introdujo la distinción personal entre el Padre y el Hijo en primer plano. Los Sabelianos tuvieron una de sus cartas a los obispos Amonio y Eufranor resaltando este aspecto que Kelly (p. 134) alega fue indiscreto. Dionisio, Papa de Roma, le escribió a Dionisio, Papa de Alejandría, (Papa era el título común de los Obispos eminentes especialmente los de Alejandría desde el tiempo de Heraclus C. 233-249 (Eusebio, Historia de la Iglesia, vii, 7,4)), exigiendo garantías que las insistencias Origenistas en tres hipostasis o tres entidades individuales tampoco insinuaron separación ni comprometieron co-eternidad. (apud. Athan., De decr. Nic syn. 26). Alejandría quedó hasta cierto punto de acuerdo con su respuesta (apud. Atan., De sent. Dion. 14-18).

 

Los Sabelianos se quejaron de que los Origenistas estaban haciendo una marcada división equivalente a la separación entre Padre e Hijo. Esto era opuesto y limitado por los Novacionistas en Roma que influenciaron al Obispo Dionisio, el Papa. Atanasio intento (De sent. Dion. 4) encubrir a Dionisio de Alejandría un siglo más tarde, pero Basilio (Ep. 9.2) sostuvo que él hubiera ido al extremo opuesto en el celo anti-Sabeliano.

 

¿Por qué el asunto de la posición de Cristo en relación con Dios es de tal importancia cuando no tiene ninguna base bíblica? ¿Por qué sólo es de importancia a mediados del tercer siglo? La respuesta recae en el Misterio y los cultos Solares.

 

Se ha visto de un desarrollo anterior, y arriba, que la Biblia y los primeros teólogos de la Iglesia fueron subordinacionistas y unitarios. Dios el Padre Eterno era el Dios y Padre del Mesías que fue el primogénito de muchos hermanos (Rom. 8:29). El Espíritu Santo es el mecanismo por el cual todos los Hijos de Dios, los ángeles incluidos, alcanzan esta posición de unidad con Dios. Cristo fue uno de una multitud de los Hijos de Dios espirituales, pero él era el único nacido (monogenes) (Hijo de) Dios (por lo tanto monogenes theos), el primer engendrado (prototokos) del ejercito celestial como el Sumo Sacerdote de los elohim. Esta comprensión comenzó a perderse a través del sincretismo de la Iglesia primitiva. Los cultos de Misterio tuvieron efecto sobre la teología y el ritual de la primer Iglesia. Esta posición es desarrollada en Misticismo Capitulo 4 Judeo-Cristianismo (No.B7_4).

 

Bacchiocchi (loc cit.) rastreo el efecto de los cultos Solares en la transición del sábado al culto dominical y la introducción de festivales paganos como la Navidad y la Pascua. La navidad no entró el cristianismo hasta el 475 en Siria. La semana santa (pascua florida) entro al cristianismo en Roma en 154 bajo Aniceto y el cisma fue creado en 192 d.C bajo Víctor. La transición de la Fiesta de Panes sin Levadura y la Pascua a la Pascua pagana fue realmente extendida. Convertir a la Cristiandad de los cultos de misterio/sol aumento la presión a la sincretisación y la de-judificacion de las Leyes y los festivales (vea  Bacchiocchi, op. cit.), que se basan en la luna y no en el calendario solar. Esta infusión sincrética preparó el terreno para un clímax en el Concilio de Nicea. La cosmología bíblica se basaba en la autoridad única y trascendente de Eloah. Esto tiene graves consecuencias para la naturaleza inviolable de la Ley. La alteración del sistema sólo podría ser lógicamente validada si un proceso podría ser establecido que eleva a Cristo a una igualdad con Dios y luego le proporciona autoridad a la Iglesia para ejercer tal autoridad como podría ser construida como ser conferido en la Iglesia. Las primeras invasiones en la Ley fueron en la Pascua y el sábado semanal.

 

El establecimiento del domingo como día obligatorio de culto comenzó con el Concilio de Elvira (c. 300). No fue un accidente que Nicea decidió el asunto de la Pascua y el establecimiento del festival pagano de la Pascua. No fue accidente que el siguiente asunto decidido fue el tema del sábado dónde, en el Concilio de Laodicea C. 366 (la fecha es incierta), el Concilio, en Canon 29, prohibió guardar el sábado y estableció el domingo como el día oficial de culto de la Iglesia. Así el escenario estaba listo para lo que se percibía como la eliminación de la así llamado elementos Judaizantes de la fe cristiana.

 

Lo que siguió fue el paganismo en el cristianismo.

 

Siga para ver como los escritores posteriores engañaron el cristianismo en cuanto a la historia en Tergiversación Binitarista y Trinitarista de la Teología Primitiva de la Divinidad [127B]

 

 

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